
la Criofénix
Anivia es un espíritu benevolente alado que soporta interminables ciclos de vida, muerte y resurrección para proteger Fréljord. Nació de la unión del hielo cruel y del viento penetrante, por lo que es una semidiosa que utiliza esos poderes elementales para frustrar a quien se atreva a perturbar su tierra natal. Anivia guía y protege a las tribus del norte hostil, quienes la veneran como símbolo de esperanza y como presagio de un gran cambio. Pelea con cada fibra de su ser sabiendo que su recuerdo perdurará a través de su sacrificio y que renacerá en un nuevo mañana.

Al recibir daño letal, Anivia se convertirá en un huevo y renacerá con vida completa.

Anivia junta sus alas e invoca una esfera de hielo que vuela hacia sus oponentes. Esta congela e inflige daño a cualquiera que esté en su camino. Cuando la esfera estalla, inflige daño moderado dentro de un radio específico y aturde a cualquiera que esté dentro del área.

Anivia condensa la humedad en el aire y la convierte en un muro infranqueable de hielo que bloquea todo movimiento. El muro tiene una corta duración antes de derretirse.

Con un aleteo de sus alas, Anivia lanza una helada ráfaga de viento hacia su objetivo e inflige daño. Si el objetivo recibió un impacto de Destello Helado recientemente o si recibió daño por una Tormenta Glacial completamente formada, recibirá el doble de daño.

Anivia invoca una lluvia torrencial de hielo y granizo para dañar a sus enemigos y ralentizar su avance.