
la Desolada
Atribulada entre su naturaleza celestial y mortal, Morgana ató sus alas para aceptar su humanidad e inflige su dolor y amargura en los deshonestos y los corruptos. Rechaza las leyes y tradiciones que considera injustas y pelea por la verdad desde las sombras de Demacia con escudos y cadenas de fuego oscuro, aun cuando otros tratan de reprimirla. Pero, ante todo, Morgana cree que incluso los parias y los desterrados serán capaces de elevarse de nuevo un día.

Morgana drena el espíritu de sus enemigos y se cura mientras inflige daño a campeones, súbditos grandes y monstruos de la jungla grandes y medianos.

Morgana inmoviliza a un enemigo con magia oscura y lo obliga a sentir el dolor que ha causado, lo que le inflige daño mágico.

Morgana proyecta una sombra maldita en un área que inflige daño a los enemigos que osen pisar su círculo oscuro. Reciben daño mágico prolongado que aumenta entre menos vida tenga el enemigo afectado.

Morgana confiere a un aliado una barrera protectora de fuego estelar que absorbe daño mágico y anula efectos de control de masas hasta que se rompe.

Morgana libera toda la fuerza de su poder celestial mientras abre sus alas y se eleva. Lanza cadenas de dolor oscuro a los campeones enemigos cercanos, con lo que obtiene velocidad de movimiento. Las cadenas ralentizan, infligen daño inicial y, después de un momento, aturden a los que no pueden romperlas.