
el Gran General Noxiano
Jericho Swain es el visionario gobernante de una nación expansionista que solo venera a la fuerza. Aunque lo derribaron, incapacitaron y perdió su brazo izquierdo en las guerras jonias, tomó control del imperio con una inquebrantable determinación... y una nueva mano demoniaca. Ahora, Swain dirige a sus guerreros desde las filas delanteras y marcha contra una oscuridad que se avecina y que solo él puede ver... entre apariciones rodeadas de cuervos oscuros que se alimentan de los cadáveres a su alrededor. En un torbellino de sacrificios y secretos, el más grande de ellos es que el peor enemigo está dentro.

Los cuervos de Swain recolectan Fragmentos de Alma que lo curan y aumentan su vida máxima de forma permanente.

Swain desata varios rayos de energía sobrenaturales que atraviesan a los enemigos. Los enemigos reciben más daño con cada rayo que los alcance.

Swain conjura un ojo demoniaco que inflige daño y ralentiza a los enemigos. Los campeones quedan revelados y le otorgan un Fragmento de Alma a Swain.

Swain lanza una onda de poder demoníaco hacia adelante. Luego regresa a Swain e inmoviliza a los enemigos que alcance. Después, Swain puede elegir si acercar a todos los campeones inmovilizados. Esta habilidad tiene un enfriamiento más corto durante Ascenso Demoniaco.

Swain se transforma en un demonio y drena vida de los súbditos, monstruos neutrales y campeones enemigos cercanos. Swain puede lanzar Llamarada Infernal para diezmar y ralentizar a los enemigos cercanos con una nova de Fuego del alma. Esta forma es indefinida siempre y cuando Swain drene a campeones enemigos.