
El Emperador de las Arenas
Azir, emperador de Shurima en un pasado remoto, fue un hombre orgulloso que estuvo a punto de alcanzar la inmortalidad. Dominado por la arrogancia, fue traicionado y asesinado en la hora de su mayor triunfo, pero ahora, milenios después, ha renacido como un ser Ascendido de inmenso poder. Su enterrada ciudad ha resurgido en medio de las arenas y Azir está decidido a restaurar la antigua gloria de Shurima.

Azir puede invocar el Disco solar sobre las ruinas de una torreta aliada o enemiga.

Azir envía a todos los soldados de arena hacia un punto. Los soldados de arena infligen daño mágico a los enemigos que atraviesan y además aplican un efecto de ralentización durante 1 s.

Azir invoca a un soldado de arena para que ataque a los objetivos cercanos por él. El ataque básico de estos soldados reemplaza el suyo contra todos los enemigos que estén a su alcance. Su ataque inflige daño mágico a todos los enemigos situados en una línea.

Azir se protege con un escudo durante unos instantes, se desliza hacia uno de sus soldados de arena y daña a los enemigos en su movimiento. Si golpea a un campeón enemigo, prepara inmediatamente un nuevo soldado de arena y detiene su deslizamiento.

Azir invoca un muro de soldados que, con una carga hacia delante, infligen daño y derriban al enemigo.