
La Bruja de Hielo
La magia de Lissandra convierte el poder del hielo en algo oscuro y terrible. Con la fuerza de su hielo negro, además de congelar a aquellos que se le oponen, los empala y los destruye sin mostrar piedad. Se la conoce como ''la Bruja de Hielo'' entre los aterrados habitantes del norte. Pero la verdad es mucho más siniestra: Lissandra corrompe la naturaleza con el fin de desatar una era helada sobre el mundo.

Cuando un campeón enemigo muere cerca de Lissandra, se convierte en un esclavo congelado. Los esclavos congelados ralentizan a los enemigos cercanos y, tras unos instantes, se hacen trizas por el intenso frío, lo que inflige daño mágico a objetivos cercanos.

Dispara una lanza de hielo que se divide cuando impacta en un enemigo, infligiendo daño mágico y reduciendo la velocidad de movimiento. Los fragmentos atraviesan al objetivo, infligiendo el mismo daño a los demás enemigos impactados.

Congela a los enemigos cercanos, infligiendo daño mágico e inmovilizándolos.

Lissandra crea una garra de hielo que inflige daño mágico. Volver a usar esta habilidad transporta a Lissandra a la posición de la garra.

Si se lanza sobre un campeón enemigo, lo congela, dejándolo aturdido. Si se lanza sobre Lissandra, se encierra en Hielo Oscuro, de forma que se cura, pasa a ser invulnerable e imposibilita cualquier acción enemiga sobre ella. Del objetivo emana Hielo Oscuro, que inflige daño mágico y reduce la velocidad de movimiento de los enemigos.