
la Redentora
La Niebla Negra persigue a Senna desde que era niña, motivo que la llevó a unirse a una orden sagrada conocida como los Centinelas de la Luz y la motivó a luchar ferozmente... hasta que el cruel espectro llamado Thresh la asesinó y encerró su alma en una linterna. Senna nunca perdió la esperanza y aprendió a utilizar la Niebla a su favor desde el interior de la linterna, de la cual emergió para volver a la vida, cambiada para siempre. Ahora, blande tanto la oscuridad como la luz y busca poner fin a la Niebla Negra combatiendo el fuego con fuego: con cada disparo de su arma reliquia redime a las almas perdidas que deambulan en su interior.

Cuando mueren unidades cerca de Senna, la Niebla Negra atrapa sus almas en intervalos periódicos. Senna puede atacar a estas almas para liberarlas y absorber la niebla que las retiene. La Niebla Negra aumenta el poder de su cañón reliquia: daño de ataque, alcance y probabilidad de impacto crítico aumentados. Los ataques del cañón reliquia de Senna tardan más en dispararse, infligen daño adicional y le otorgan una parte de la velocidad de movimiento de su objetivo durante un breve periodo de tiempo.

Senna lanza un rayo de luz y sombra de los cañones gemelos de su arma reliquia que atraviesa la zona objetivo, cura a los aliados e inflige daño a los enemigos.

Senna lanza una ola de Niebla Negra. Si golpea a un enemigo, se queda enganchada a él, lo inmoviliza y, poco después, inmoviliza a todas las unidades cercanas.

Senna reúne la niebla que ha acumulado en su arma e invoca una tormenta a su alrededor, entregándose a la oscuridad y convirtiéndose en un espectro. Los aliados que entran en la zona quedan camuflados y adoptan la apariencia de espectros mientras están envueltos en niebla. Los espectros aumentan su velocidad de movimiento, no se pueden seleccionar como objetivos y ocultan su identidad.

Senna invoca la fuerza de las reliquias de los Centinelas caídos y su cañón despliega una mezcla sagrada de luz y oscuridad. Entonces, dispara un rayo global que otorga un escudo a sus aliados e inflige daño a los enemigos que estén en el centro del impacto.