
el Joven que Fragmentó el Tiempo
Ekko es un prodigio que creció en las duras calles de Zaun. Con el Pulsar-Z, un dispositivo de su propia invención, Ekko puede explorar las múltiples posibilidades de la realidad para crear el momento perfecto. Al manipular el tiempo de tal forma, este joven logra lo imposible aparentemente al primer intento. Aunque prefiere ir a su propio ritmo, nunca duda en reunir a los Firelights para proteger a aquellos que son importantes para él.

Cada tercer ataque o hechizo dañino al mismo objetivo inflige daño mágico adicional y Ekko obtiene una ráfaga de velocidad si el objetivo es un campeón.

Ekko lanza una granada temporal que, al alcanzar a un campeón enemigo, genera un campo de distorsión cronológica. Las unidades sorprendidas en su interior sufren daño y quedan ralentizadas. Al cabo de unos instantes, la granada regresa a Ekko y daña a todo lo que esté en su camino.

Los ataques básicos de Ekko infligen daño mágico adicional a enemigos con poca vida. Puede lanzar Convergencia Paralela para dividir la línea de tiempo y, tras unos momentos, crear una anomalía que ralentiza a los enemigos atrapados en su interior. Si Ekko entra a la anomalía, obtiene un escudo y suspende a sus enemigos en el tiempo para dejarlos aturdidos.

Ekko rueda por el suelo en un movimiento evasivo mientras activa su Pulsar-Z. Su siguiente ataque inflige daño adicional y distorsiona la realidad para teleportarlo hasta su objetivo.

Ekko fragmenta su línea temporal y se vuelve imposible de seleccionar como objetivo mientras regresa a un momento pasado más favorable. Reaparece en el mismo sitio donde se encontraba hace unos segundos y recupera una parte de la vida que hubiera perdido en ese tiempo. Los enemigos situados cerca de su zona de llegada reciben muchísimo daño.